HEMOS AMADO JUNTOS TANTAS COSAS...

Hemos amado juntos tantas cosas
que es difícil amarlas separados.
Parece que se hubieran alejado de pronto
o que el amor fuera una hormiga
escalando los declives del cielo.

Hemos vivido juntos tanto abismo
que sin ti todo parece superficie,
órbita de simulacros que resbalan,
tensión sin extensiones,
vigilancia de cuerpos sin presencia.

Hemos perdido juntos tanta nada
que el hábito persiste y se da vuelta
y ahora todo es ganancia de la nada.
El tiempo se convierte en antitiempo
porque ya no lo piensas.

Hemos callado y hablado tanto juntos
que hasta callar y hablar son dos traiciones,
dos sustancias sin justificación,
dos sustitutos.

Lo hemos buscado todo,
lo hemos hallado todo,
lo hemos dejado todo.

Únicamente no nos dieron tiempo
para encontrar el ojo de tu muerte,
aunque fuera también para dejarlo.

POESÍA VERTICAL, 14

He encontrado el lugar justo donde se ponen las manos,
a la vez mayor y menor que ellas mismas.

He encontrado el lugar
donde las manos son todo lo que son
y también algo más.

Pero allí no he encontrado
algo que estaba seguro de encontrar:
otras manos esperando las mías.

MENOS QUE EL CIRCO AJADO DE TUS SUEÑOS

Menos que el circo ajado de tus sueños
y que el signo ya roto entre tus manos.
Menos que el lomo absorto de tus libros
y que el libro escondido
de páginas en blanco.
Menos que los amores que tuviste
y que el tizne que alarga los amores.
Menos que el dios que alguna vez fue ausencia
y hoy ni siquiera es ausencia.
Menos que el cielo que no tiene estrellas,
menos que el canto que perdió su música,
menos que el hombre que vendió su hambre,
menos que el ojo seco de los muertos,
menos que el humo que olvidó su aire.

Y ya en la zona del más puro menos
colocar todavía un signo menos
y empezar hacia atrás a unir de nuevo
la primera palabra,
a unir su forma de contacto oscuro,
su forma anterior a sus letras,
la vértebra inicial del verbo oblicuo
donde se funda el tiempo transparente
del firme aprendizaje de la nada.
y tener buen cuidado
de no errar otra vez el camino
y aprender nuevamente
la farsa de ser algo.

ROBERTO JUARROZ
(Argentina, 1925-1995)
Poeta y ensayista argentino, nacido en Dorrego (provincia de Buenos Aires). Ha sido profesor de letras y de bibliotecología en la universidad porteña. Entre 1958 y 1965 codirigió la revista Poesía-Poesía junto con Mario Morales. Ha traducido a diversos poetas europeos contemporáneos. Salvo su colección Seis poemas sueltos (1960) su obra se agrupa en una serie de volúmenes correlativamente numerados y que se titulan Poesía vertical, el primero de los cuales se data en 1958. En sus notas de doctrina se advierte su parentesco con el creacionismo del chileno Vicente Huidobro y, a través de él, con el simbolismo del francés Stéphane Mallarmé. El lenguaje de Juarroz es escueto y austero, y sus piezas tienden a la brevedad y la concisión. Su poesía es conceptual, y medita sobre los límites del entendimiento humano y la perplejidad ante la existencia del mundo, así como sobre los poderes y límites de la palabra. Es poesía de revelación, no ajena a momentos de la filosofía de Martin Heidegger. (Biografía tomada de El Poder de la Palabra)