BEBIENDO SOLO A LA LUZ DE LA LUNA
Entre las flores, un tazón de vino
bebo solo, ningún amigo está cerca.
Levanto mi copa, invito a la luna
y a mi sombra, y ahora somos tres.
Mas la luna nada sabe de bebidas
y mi sombra se limita a imitarme,
pero así y todo, luna y sombra serán mi compañía.
La primavera es época propicia para el goce.
Canto y la luna prolonga su presencia,
bailo y mi sombra se enreda.
Mientras me mantengo sobrio, somos alegres juntos,
cuando me embriago, cada uno marcha por su lado
jurando encontrarnos en el Río de Plata de los cielos.
FELIZ ENCUENTRO
El viento de la primavera nos embriaga
y sería feliz si los tres pájaros azules, mensajeros del
cielo,
quisieran llevarte de cuando en cuando mis tiernos
pensamientos.
Debes saber que el tiempo se va raudo,
nuestros negros cabellos muy pronto serán blancos.
Lamentamos la juventud perdida
¡pero ella no retorna nunca más!
¡Quiero decirte que te amo
y ojalá que tu amor responda al mío!
La vida humana se parece a la cera que escurre de los cirios,
cuando la cera se consume, la luz se extingue.
Las flores se abren más y más bellas en las ramas;
mientras la primavera avanza hacia su fin
ellas sólo piensan en las delicias del rocío y la lluvia,
¡no piensan nunca en su fin tan cercano!
Cuando mi alma se evadió de mi cuerpo rígido,
yo estaba triste al ver mi sepulcro en Tangtú.
La niebla matinal envolvía el bosque de pinos verdes
y allá lejos, la aldea se hundía entre la bruma.
Pero después de la muerte de mis hijos amados
ninguna atadura terrestre aprisionó mi alma.
Entonces suspiré largamente y subí al Kuen-Luen.
Siempre borracho de vino, me vestí con un traje parecido
a las plumas del fénix.
El monte es tan elevado que se pueden coger las estrellas
a sus pies.
EN EL PABELLÓN MERIDIONAL DE HAN TAN,
MIRANDO A LAS CORTESANAS
(Fragmento)
Las cantantes son nativas de Yen y de Tchao.
Las encantadoras jóvenes del país de Wei hacen vibrar
las cuerdas,
sus rostros maquillados refulgen bajo los rayos del sol,
sus mangas flotantes se mecen como ramas floridas.
Levanto mi vaso e invito a las hermosas
a cantar la canción de Han-tan.
¡Cómo gira bajo nuestras cabezas el sonido claro de los
tcheng!
Detiene y hace descender la nube azuleja.
¡Dios mío! ¿Dónde está ahora el príncipe de Ping-yuan,
famoso antaño? Solos en el antiguo estanque
prosperan los renacuajos.
Entre los tres mil huéspedes de este príncipe
¿quién de nosotros recuerda aún algunos de sus nombres?
Si no gozamos de la vida, simplemente seremos dignos
de la piedad de nuestros descendientes.
LUCHANDO AL SUR DE LA CIUDAD
El año pasado luchamos en las puertas Sangkan;
este año, a lo largo de los lechos de los ríos en el Pamir,
hemos lavado nuestras espadas en la espuma de los mares
partos
y apacentamos nuestros caballos entre las nieves de
Tienshan.
Después de una campaña de diez mil líes
nuestros hombres están fatigados y envejecidos.
Batallar, masacrar, para los hunos es igual que sembrar:
huesos blancos son la única cosecha en estas arenas
amarillas.
Donde la Casa de Chin construyó la Gran Muralla contra
los nómades,
la Casa de Han conservó encendidos los fuegos del faro
y éstos arden aún:
parece que no hay fin para la lucha.
En el yermo los hombres se cortan en pedazos,
caballos sin jinete relinchan furiosamente hacia los cielos,
milanos y cuervos arrancan las entrañas humanas
vuelan con ellas y las cuelgan
en las ramas de los árboles muertos.
La sangre de los soldados mancha la hierba y las zarzas.
¿Para qué sirve un jefe sin sus tropas?
La guerra es algo temible
y el príncipe juicioso recurre a ella sólo si debe hacerlo.
Li Po
Li Po fue el poeta más famoso y popular de la dinastía Tang (618-907 d.C.), época que se caracterizó por ser un periodo de gran apertura en China. Se considera como la edad de oro de la literatura, de la cual se conservan alrededor de 50 mil poemas. Li Po fue taoísta y habría escrito más de 20 mil obras, dedicándose a una poesía lírica e individualista con la que cantó bellamente a la naturaleza y especialmente al vino, a pesar de encontrarse en uno de los períodos más convulsionados de la historia china. Desde muy joven viajó por todo el territorio chino; y según cuentan murió ahogado tratando de abrazar el reflejo de la luna en el río Yang-Tse.

Ya he leído a este hombre antes, en el blog de www.lacoctelera.com/locaporlaluna. Sin duda, muy bueno
operador... es interesante leer siempre y más de una vez autores que nos son dilectos, he ido a tu blog... debo felicitarte por lo bueno que és, como éste llamado curiosamente La Guerra 33