AQUÍ: PURO TANGO
EL TANGO
Tango milongón:
Corazón del arrabal.
eres como una viruta musical,
como una viruta de bandoneón.
Como una queja que se estira
produciendo escozor y placer;
eres una música que se respira,
que tiene forma de curva y que huele a mujer.
Música primitiva pero civilizada;
que calienta la sangre y emborracha a las gentes;
una música rara
que se acompaña con el cuerpo,
y con los labios y con los dientes,
como si se mascara.
Pegajosa como la miel
y que fatiga sin fatigar,
resbala por los nervios como por un nivel,
y se baila con los cinco sentidos puestos en el bailar.
Tango
Por entre la cadencia de tu música queda
yo palpo la dureza viva del arrabal,
como por entre una vaina de seda
la hoja de un puñal.
Tango milongón,
Tango compadrón,
que a pesar de bailarse con todas las ganas
Se baila como sin ganas,
como en carriles de lentitud;
eres un estado del alma de la multitud.
Fernán Silva Valdés.
Año:1922
EL NACIMIENTO DEL TANGO
Tango rante y sensitivo
amasado en el suburbio
que naciste allá en el turbio
boliche de la ribera
tango de dulce quimera
que en una noche de farra
supiste aunar tu lamento
al alma de una guitarra.
Tango de Arolas y Firpo
que en un noctámbulo desliz
hiciste roncha en París
al compás de un bandoneón
contraseña y expresión
de milongueras pasiones
que en más de una ocasión
templaste los corazones.
Fuiste el hijo del conventillo
y entre el ruido de los pitos
al compás de un organito
diste lustre a los botones
fuiste bautismo de emociones
tiros, piñas, puñaladas,
y en una noche plateada
viviste tus ilusiones.
Se llama tango bravío
es de compás milonguero
bajofondo arrabalero
y malevo intransigente
en su corte es imponente
como fangal de suburbio
su fama está en el callejón
del barrio más rante y turbio.
Se hizo industria nacional
al compás de su bandoneón
y le brindó su emoción
a una guitarra templada
aguantó cualquier parada
con destreza y su coraje
tenía el filo de la muerte
arrastrando el sabalaje.
Inspiración la chiflada
Lorenzo y El Entrerriano
y el cafetín del pantano
allá en la Vuelta de Rocha
Alsina la barra chocha
Pompeya y el arrabal
perduran en el recuerdo
de su compás inmortal.
Julio Ravazzano Sanmartino
Del Libro "Parlamento Reo"
BARRIO BOQUENSE
Tango rante y sensitivo
amasado en el suburbio
que naciste allá en el turbio
boliche de la ribera
tango de dulce quimera
que en una noche de farra
supiste aunar tu lamento
al alma de una guitarra.
Tango de Arolas y Firpo
que en un noctámbulo desliz
hiciste roncha en París
al compás de un bandoneón
contraseña y expresión
de milongueras pasiones
que en más de una ocasión
templaste los corazones.
Fuiste el hijo del conventillo
y entre el ruido de los pitos
al compás de un organito
diste lustre a los botones
fuiste bautismo de emociones
tiros, piñas, puñaladas,
y en una noche plateada
viviste tus ilusiones.
Se llama tango bravío
es de compás milonguero
bajofondo arrabalero
y malevo intransigente
en su corte es imponente
como fangal de suburbio
su fama está en el callejón
del barrio más rante y turbio.
Se hizo industria nacional
al compás de su bandoneón
y le brindó su emoción
a una guitarra templada
aguantó cualquier parada
con destreza y su coraje
tenía el filo de la muerte
arrastrando el sabalaje.
Inspiración la chiflada
Lorenzo y El Entrerriano
y el cafetín del pantano
allá en la Vuelta de Rocha
Alsina la barra chocha
Pompeya y el arrabal
perduran en el recuerdo
de su compás inmortal.
Julio Ravazzano Sanmartino
Del Libro "Parlamento Reo"
EL "UBI SUNT" EN EL TANGO
“…y renazcan los hombres y las cosas muertas
en el milagro de la evocación…"
(Homero Manzi, “El último organito”)
Obstinadamente el tango se ha planteado preguntas a las que no ha dado respuesta, preguntas que dejan la sensación de melancolía y de nostalgia por algo definitivamente perdido en el tiempo. En los tangos evocadores, los poetas han recurrido con frecuencia a esas interrogaciones sin réplica que los clásicos latinos llamaban el “ubi sunt”, el ¿dónde están?
En “Puente Alsina”, Benjamín Tagle Lara se pregunta ¿Dónde está mi barrio, mi cuna querida?/ ¿Dónde la guarida, refugio de ayer?…
Dice Alfredo Lepera en “Recuerdo malevo” …Tiempo viejo,/ caravana/ fugitiva,/ ¿dónde estás?…
Enrique Cadícamo se interroga en “El cantor de Buenos Aires” …¿Dónde estarán los puntos del boliche aquél,/ en el que yo cantaba mi primer canción…/y aquellos patios donde pronto conquisté/ aplausos tauras, los primeros que escuché? ¿Dónde estarán Traverso, el Cordobés y el Noy, el pardo Augusto, Flores y el morocho Aldao…
E inquiere en “Tres amigos” …¿Dónde andarás Pancho Alsina?/ ¿Dónde andarás Balmaceda?…
Y en “Palais de Glace”se pregunta …¿Qué fue de aquella rueda de amigos?/ ¿dónde están?/ ¿Qué se hizo de mi romántico amor…/ Palais de Glace?…
En “A pan y agua”dice …¿Dónde está la que amé?…/¿Dónde está la que olvidé?…
Y se pregunta en “Aquellas farras” (“Argañaraz”): …¿Qué habrá sido de esa barra?/…/ ¿y del “loco” Puentecito?…/¿y del zurdo Altamirano…?…
En “Barrio de tango”, Homero Manzi evoca …Barrio de tango, luna y misterio,/ calles lejanas, ¿cómo estarán?/ Viejos amigos que hoy ni recuerdo,/ ¿qué se habrán hecho?, ¿dónde estarán?/ Barrio de tango, ¿qué fue de aquella, Juana la rubia, que tanto amé/ ¿Sabrá que sufro, pensando en ella,/ desde la tarde que la dejé?…
Manuel Romero, en “Tiempos viejos”, se formula los interrogantes …¿Dónde están los muchachos de entonces?/ barra antigua de ayer, ¿dónde está?/ …/ ¿Dónde están las mujeres aquellas,/ minas fieles de gran corazón…
Cátulo Castillo tampoco contesta las preguntas que se formula en “Café de los angelitos” …¿Tras de qué sueños volaron?/ ¿En qué estrellas andarán?/ Las voces que ayer llegaron/ y pasaron, y callaron,/ ¿dónde están?/ ¿por qué calle volverán?…
Y deja también sin respuesta a las que se inquiere en el vals “Caserón de tejas” …Barrio de Belgrano/ caserón de tejas/ ¿Dónde está el aljibe?,/ ¿dónde están tus patios?, ¿dónde están tus rejas?…
En “Tinta roja” describe su inquietud ….¿Dónde estará mi arrabal?/ ¿Quién se robó mi niñez?/ ¿En qué rincón, luna mía,/ volcás como entonces/ tu clara alegría?…
El “ubi sunt”es una antigua forma literaria latina utilizada frecuentemente en la Edad Media, renovada por Jorge Manrique y recreada por el tango, cuyo encanto radica precisamente en esa falta de respuesta que induce a la reflexión, a idealizar los recuerdos, a evocar el pasado para reencontrarse con lugares, sentimientos y personas del ayer, a añorar lo perdido, lo que no fue…
Esa evocación idealizada del pasado fue sintetizada admirablemente por Aníbal Troilo en las palabras de introducción a su tango “Nocturno a mi barrio”:
"Mi barrio era así,
así, así…
Es decir, qué sé yo
si era así,
Pero yo lo recuerdo así…"
Carlos A. Manus,
Septiembre 2001
