¡Tres!
Tan intensos unos como otros,
tres son mis ardientes deseos:
Abrazar todavía a una mujer,
¡pase lo que pase! Tener una botella de más sobre mi mesa,
¡Dios me perdonará!
Y escribir otro verso de amor,
¡pase lo que pase! ¡Abracé a la mujer... ! ¡No era ella
la que alumbraba mi esperanza... !
A vinagre me supo el vino
y mis versos dejaron de ser chispas. Alguien lanzó, y descendió por la montaña,
un rumor ultrajante:
que ha muerto mi bravura,
que mi caballo cojea. No permitiré responsos,
-que el mundo no lo olvide-
hasta no tener otra mujer entre mis brazos...
¡Pase lo que pase! Hasta que no beba otra copa
-¡midiendo las palabras!-,
y que mi dardo yierre
en la dorada diana... Encenderé un lucero
en el alba del verso.
-¡No se apaga... ! ¡Es raro... !-
exclamaréis vosotros sorprendidos,
y luego ¡que pase lo que pase! Literatura soviética. Moscú, Noviembre, 1972.
Autor del poema: Rasul Gamzátov (Rusia, Daguestán)
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Sencillamente exquisito.
Lu