“ La mano que maneja la pluma vale tanto como la que conduce el arado” Arthur RIMBAUD
El estado actual del espíritu en plena guerra simbólica.
Advertencia beligerante: hay que tomar el cielo por asalto. La realidad no es cosa del otro mundo.
Con la alquimia de la revolución y su poesía hay que ir contra la
enfermedad y la decadencia capitalista. Contra toda burocratización de
la vida. No hay un sólo medio de acción que no debamos emplear y eso
incluye al amor, a la poesía… no humillados, no hambrientos, no
ignorantes, no explotados. Contra los intereses bancarios, la
plusvalía, las burocracias, los monopolios, las “buenas conciencias”,
los redentores, las sectas y los represores. Contra la barbarie sus
noticieros, los decretos presidenciales, los recortes salariales, la
desecación del poder adquisitivo… Contra el genocidio en los hospitales
públicos o privados sin medicamentos, sin gasas, sin platos, sin
solidaridad. Contra la miseria intelectual en las escuelas públicas, en
las universidades públicas, en los institutos de investigación. Contra
el crimen organizado por las burguesías en los recibos de teléfono, la
luz, el agua, el gas… Contra el hambre, el desempleo, la vejez
náufraga, la niñez desvencijada, el futuro ciego, el pasado amnésico.
Contra el capitalismo esquizofrénico, sus bajezas y su odio. Contra el
capitalismo bandolero de ojos gélidos. Contra este tiradero de almas
machacadas por los lagartos de la usura. Contra la poesía fabricada
para la vanidad salivosa. Contra todo engendro vomitado a destajo en
trances de cursilería negociable. Contra la palabrería santificada
entre genitales de calenturas patrioteras. Contra los retruécanos
eyaculatorios de poetastros complacientes con la burguesía. Hay riesgos
como nunca en las circunstancias presentes. Es imposible prolongar esto
que vivimos, es inútil aferrarse a este muladar. Somos reos de la
miseria y la barbarie.
Retrato del capitalismo.
La Cultura burguesa se ha convertido en herramienta de “seguridad
nacional”; en guerra ideológica de intensidad variable que se regula
según los imperativos de control de conciencias más y caros al régimen
de explotación. No tragaremos más odio de sus dioses institucionales.
No santificaremos sus crímenes. Hoy se hace pasar por “poesía” (y nos
la imponen) la basura decorativa de “artistas” alquilados para
disfrazar estéticamente la miseria. Mueven la cola y hacen gracejetas
al patrón que compra obra. Unos hacen monerías para ganarse becas o
presupuestos y otros las hacen porque no les queda más remedio, algunos
viven amargados por la humillación. Se hace pasar por “poesía” el
idealismo solipsista y la obscenidad nihilista más impunemente
disfrazada de “arte”. Se hace pasar por poéticas las payasadas de los comerciantes mass mediáticos.
La burguesía no produce su “poesía” inocentemente. La poesía burguesa
es parte de un arsenal de guerra ideológica, puesto a fabricar jabones
para lavar la sangre derramada por una civilización que no encuentra
dónde esconder todos esos muertos que produce minuto a minuto. Todos
los instructivos ideológicos burgueses que se esmeran en embellecer la
propiedad privada, la familia, las instituciones militares y el devenir
de gobiernos ávidos de violencia rentable, se suponen dueños de las
conciencias donde depositan sus deyecciones poéticas… su proyecto esclavista.
Esto es una monstruosidad y ha sido muy costosa. Este amasijo de
cadáveres que la burguesía esconde bajo el tapete de la alienación nos
taladra con su angustia y modorra de camposanto televisivo. Nos taladra
con sus estertores más obscenos mientras temblamos en las fauces de la
bestia. El imperialismo neo-nazi avanza, hay superexplotación en todas
partes. Los rebeldes sobreviven perseguidos, calumniados, encarcelados,
o exiliados. Crece la burguesa del “mercado global”, la guerra
ideológica en los misiles y en los mass media. Arrecia la
persecución de los lebreles neoliberales en fábricas, aulas, oficinas,
calles... Arrecia la represión contra el arte, la ciencia, la creación,
la inteligencia que no se bajan los pantalones. Se llamen como se
llamen, publiquen lo que publiquen o se premien como se premien.
En general el esmero, detalle, pulcritud
y palabrería con que se elaboran muchas de las obras poéticas al
servicio de la burguesía, son púlpitos para un clientelismo que
extorsiona a los pueblos con la jugarreta de un saber
“iluminado” de genio burocrático concentrado en su vanidad de poder. No
faltan especialistas de mercado, títulos ni argumentos de clase, son impecables
en la logística de las prebendas y canonjías. Son suficientemente
escolásticos y eclécticos, y, sobre todo, son eficientemente
demagógicos. Rinden informes detallados, hacen pasar por “riqueza
poética” una red miserable de auto-proclamaciones llenas de aplausos
para un rey tuerto que gusta de tragar ojos de súbditos. Algunos ganan
premios internacionales. Muchos “poetas” hoy convertidos en
sepultureros de utopías, proclaman sin rubor el paraíso terrenal de las
economías de mercado y festejan la libre competencia mercantil de la
Poesía. Los poetas yupies aplauden. Remember Octavio Nobel Price.
Somos testigos, protagonistas y víctimas de una guerra ideológica
virulenta empeñada en imponer los valores éticos, estéticos y morales
burgueses más nocivos y aberrantes. Padecemos el gran embrollo de las
reorganizaciones mercantiles trasnacionales que, en sus rebatingas, se
esmeran para adoctrinar a las sociedades con moralejas
empiriocriticistas, pragmatistas y tecnocráticas. Se asesina al
espíritu rebelde, sus creaciones, enseñanzas y comunicaciones a cambio
de criterios post modernos neoliberales que entienden al Estado como hoobie
gerencial. Se hace pasar por poesía la payasada burguesa que produce
adornos para la explotación. La idea burguesa de “poesía” con que se
envenena al mundo, es “poesía” decorativa, masturbatoria o mercantil.
Desplante para desesperanzar al mundo. Aniquilamiento del entusiasmo
dispuesto, con todos los recursos posibles, para decretar el fin de la
historia y la muerte de las utopías. La Poesía ha sido secuestrada
por el capitalismo para frenar al espíritu y para someterlo al negocio
burgués. No se puede (o debe) pensar la Poesía al margen del estado que
guarda objetivamente el desarrollo de las fuerzas productivas, al
margen de la lucha de clases, al margen del debate Capital-trabajo. No
se debe pensar la Poesía al margen del trabajo, sin los trabajadores,
sus circunstancias, las calamidades que los marcan y las
potencialidades liberadoras posibles.
Reinan los
recortes presupuestales más violentos en materia de gasto social,
Cultura, Educación, Salud. En México por ejemplo, existe una escalada
terrorista gubernamental empeñada en devastar el trabajo intelectual o
artístico rebeldes, desde la investigación científico-tecnológica,
hasta los salarios de los docentes. Hay cada vez menos recursos
económicos asignados para equipar escuelas, universidades, institutos y
museos si no son complacientes con el aplauso a la indiferencia y el
saqueo. Hay más soldados mercenarios en las calles. Abundan los libros
de autores conniventes con el sistema, se crean sólo centros Culturales
para desplantes individualistas y mafias intelectuales y se fortalece
cierta satanización ideológica que tilda de aburrido todo lo que es,
invoca y sostiene críticas. Los niños, adolescentes, jóvenes y adultos
escriben y leen menos y peor. Ahora se difunde la idea de que todo
proyecto poético debe ser “rentable” y se le somete a leyes de
comercialización desleales. Hay más represión contra los movimientos
sociales. ¡Libertad para los luchadores sociales de Atenco… libertad
para los luchadores sociales de Oaxaca!
A desengañarnos poetas:
Nadie se crea Mesías, nadie se sienta Salvador de la Humanidad sólo por
escribir “poemas”. La Poesía sólo se desarrollará sobre sus mejores
conquistas, (dialéctica y colectivamente), cuando la sociedad logre su
emancipación definitiva. Y permanezca armada para defenderse. Mientras
tanto los logros mejores son sólo índices de un grado de avance
importante pero parcial. Los poetas, pintores, músicos, teatristas,
vídeoastas, intelectuales, bailarines… no son más dueños ni más
hacedores de Cultura que los obreros, los panaderos, los
electricistas... La idea de creación poética restringida a inteligentes
o genios reproduce la separación clasista de la sociedad y la
fetichiza. Los talentos individuales, que son innegables, deben
explicar históricamente a qué intereses sirven a que riqueza colectiva
le deben su obra. Estamos sometidos a un modo de producción poética
oligarca y burocrática porque estamos desorganizados. Hay vicios no
poco esnobistas en muchos productores de “poesía” envenenados de
vanidad que impiden la autoconciencia de sí como trabajadores
necesitados de una organización política para una lucha emancipatoria.
Se trata de una soberbia indvidualista paralizante y repelente a la
crítica (y la autocrítica). ¿Podrá cambiarse?
Es
impensable una transformación poética sin una transformación social
profunda. Es necesario un programa de transición Poética atado a un
programa de transición general que tenga por ejes principales la lucha
antiimperialista y la destrucción del capitalismo. Nuestras armas no
son distintas a las armas comunes en función revolucionaria. Es decir,
el arma no es una representación simbólica de lo que la lucha y el
mundo son, sino herramienta de destrucción-construcción bajo la brújula
de un programa revolucionario. Tatuado en las armas para la guerra
simbólica. Con la poética engendrada por la revolución, el arma de la
poesía debería ser, además, relato de la gesta gracias a necesidades
conscientes y a una imaginación colectiva no alienada. Las armas de la
poesía revolucionaria deben trabajar en el relato de una praxis
transformadora que recuerda siempre sus objetivos como un reloj
histórico que apunta, con sus manecillas, la hora del triunfo simbólico
también.
La realidad impone problemas nuevos,
exige luchas nuevas y estrategias nuevas. Dejemos de esquivar,
levantemos la poesía revolucionara contra la vida miserable a que nos
condenan a vivir. Levantemos unidos la poesía revolucionaria como
ejército de luz, contra las emboscadas. Al lado (o detrás) de millones
de obreros que levantan al cielo sus banderas de aurora, la única
esperanza, la última esperanza contra el hambre eterna y el
descorazonamiento, contra la angustia que cuelga de los pechos. Contra
las alucinaciones de la angustia tantos siglos acumulada como lágrima
inmensa. Contra la muerte infiltrada de rapsodias burócratas,
infiltrada de pianos tenues y banderas camaleónicas con transfusiones
eléctricas de pesadilla y fatalidad en nombre de un idiota.
¿Será pedir mucho que todos nuestros poemas giren por la palabra
Revolución. Por una Revolución que impulse para salir de los marcos
desesperantes de la vida miserable, la debilidad y la impotencia?
¿Qué Hacer?
“ Puede
afirmarse sin exageración que jamás la civilización humana estuvo
amenazada por tantos peligros como lo está hoy. Los vándalos con la
ayuda de sus medios bárbaros, es decir, harto precarios, destruyeron la
civilización antigua en un limitado rincón de Europa. Actualmente es la
civilización mundial completa, en la unidad de su destino histórico, la
que se tambalea bajo amenaza de unas fuerzas reaccionarias armadas con
toda la técnica moderna. No sólo pensamos en la guerra que se avecina.
Ya, desde ahora, en tiempos de paz, la situación de la ciencia y del
arte se ha vuelto absolutamente intolerable”.Manifiesto por un Arte Revolucionario e Independiente.
No nos ilusionemos con una Poesía Revolucionaria “ideal”, “perfecta”
dogma de sectarios. Mejor trabajemos en una Revolución Poética
permanente que apunte a una transformación general de los valores, a la
ruptura y la descalificación de la lógica explotadora a la que es
inexcusable perseguir hasta la extirpación de todos sus reductos.
Una guerra revolucionaria de la vida para arder también con poesía en
el cielo que nos pertenece. Aniquilar este infierno absurdo y decadente
incluso con la pócima de la poesía revolucionaria. Aplastar todas las
trabas hasta con martillos verdaderos. Impulsemos la Poesía
Revolucionaria primero ética que estética como un arma, forma superior
de lucha, del poeta necesario que es, primero, revolucionario. ¿Por qué
no? Poeta militante de la libertad, trabajador, obrero de los ejércitos
emocionales contra de todas las opresiones. Poeta militante
revolucionario para elevar la conciencia sin mesianismos idiotas en
plena lucha de clases. Poetas revolucionarios para la resolución de los
problemas en la vida práctica.
Andemos por el
mundo organizando siempre nuestro renacimiento de revoluciones que
traerá sus cajones llenos de pájaros tiernos. Andemos con una tempestad
de revoluciones en la garganta para que chapotee la lucha en todas
nuestras palabras mejor pensadas. Nacerá una revolución armada también
con poesía. Revolución poesía en sí por todos los poros vuelta
conciencia en imágenes beligerantes exigentes y en acción. Quebremos
todo exclusivismo de la poesía. Cambiemos al mundo (también) con un
programa mundial de la Poesía construido por una humanidad dispuesta a
sacudirse la explotación, organizada de una vez por todas. Para
siempre. Programa de la Poesía como estrategia de vida revolucionaria.
Hacer de la Poesía Revolucionaria, la ética y la estética del futuro,
la poesía de lucha y liberación. Hacer la Poesía necesaria con sus
fulgores interiores y exteriores rumbo a la magnificencia misma de la
humanidad y su luz de metralla estremecedora. Belleza convulsiva de una
revolución también poética que transforme al mundo... que transforme la
vida. Poesía Revolucionaria para la reclasificación sistemática de
todas las cosas según un orden socialista. Poesía para terminar con la
propiedad privada y el Estado burgués, desterrar la miseria, el hambre,
la ignorancia y la enfermedad. Aniquilar la usurpación de las fuerzas y
talentos expresivos y su sometimiento. Impulsar la Poesía
Revolucionaria con términos nuevos del espíritu y de las armas obreras.
No serán los poetas quienes hagan la revolución, serán los obreros y
los campesinos organizados bajo un programa en el que no estará ausente
una táctica y estrategia poéticas aportadas por revolucionarios poetas
llamados a sumarse en la lucha como un guerrero más, bajo crítica y
autocrítica permanente, acompañante de los protagonistas y protagonista
a su vez. No habrá Programa coherente de la Poesía Revolucionaria si se
omiten las condiciones concretas donde se produce y de quienes la
producen. Es indispensable establecer que en una sociedad dividida en
clases el debate sobre la Poesía es ineludiblemente un debate de clase.
La Poesía no es un fenómeno que puede despegarse de las condiciones
concretas y las necesidades colectivas.
La revolución, el acto de amor y el acto de poesía no son incompatibles.
Urge una revolución poética de símbolos grandes y aguerridos vanguardia
del espíritu, de la sensibilidad, de la poesía. Poesía para
organizarse, congregarse, unirse, participar, comunicarse…
insurrección, revolución, revolver, perturbar y sobre todo construir.
Revolución permanente. Esta idea de revolución unida a la poesía no es
otra cosa que la poesía al servicio de la revolución. La comprensión de
esta premisa complementa toda nuestra táctica y estrategia… mostrar al
amor como una ceremonia (un lenguaje) que no se realiza a espaldas de
la sociedad y que es una necesidad primordial para una vida que se
dignifique en y con la lucha. Lucha en primera y última instancia con
amor revolucionario en un mundo en transición hacia un amor
revolucionario permanente. El amor es en nuestra definición guerrera,
reconocimiento de la revolución en la persona amada, es la libertad, es
ceremonia, purificación y piedra de fundación: el misterio de la
persona libre. La poesía se hace en el lecho como el amor. Sus sábanas
deshechas son la aurora de las cosas. La poesía se hace en los bosques
y en las fábricas, en las escuelas y en los límites. Debe tener todo el
espacio que necesite. Para preguntar por la hora de la revolución la
humanidad debe preguntar por sí. Entonces otro mundo puede nacer de la
contradicción entre lo que vivimos y cómo queremos, debemos, merecemos
vivir. Puede nacer una revolución ahí donde la conciencia se disponga a
evitar toda caída en la miseria del mundo. Eso será también poética
revolucionaria que, de la teoría a la práctica, y viceversa,
contribuya, objetiva y subjetivamente, en la destrucción del imperio
burgués y al ascenso del espíritu libre, hacia una humanidad plena.
La Poesía Revolucionaria debe elevarse exponencialmente sobre el nivel
de vida actual. Elevarse no significa desprenderse de la realidad
social, enajenarse, ni olvidarse. Implica la comprensión de una
humanidad nueva, de las leyes de su desarrollo, y la comprensión de
todas las antinomias y contradicciones de la sociedad clasista y de la
división social del trabajo. Implica poner toda capacidad de
abstracción al servicio dialéctico de la concreción y viceversa.
Impulsemos la Poesía Revolucionaria contra todo lo que nos impide
luchar juntos. Poesía Revolucionaria para trabar un debate que eleve la
conciencia contra la lógica de la miseria. Poesía Revolucionaria para
reunir fuerzas, para dar fin a toda la farsa siniestra del capitalismo,
para aniquilar la esta pulsión burguesa delirante y enloquecida que nos
explota, derrotar a este circo de bestias asesinas.
Poesía de vida. Poesía estremecimiento y palpitación devenida de la
práctica toda, en el hacer del mundo una procuraduría permanente del
estado poético. La felicidad misma. El desarrollo de la poesía es
desigual y combinado. Nuestra voz bien puede ser la voz del otro que
cohabita bajo el techo doméstico de la miseria desaforada. Nuestra voz
bien puede tener armonía distinta, para que se oiga entre el bramido de
las bestias, para que sobre ella se balanceen las esperanzas más
fértiles y nuevas. No hay, pues, poesía sin ideología como no hay clase
social sin producción cultural. Y estamos en guerra. No existe la
poesía por la poesía misma.
Impulsemos la Poesía
Revolucionaria como tarea suprema para participar conciente y
activamente en la preparación de la Revolución Permanente. Poesía para
participar de manera organizada, social e individual, en el ascenso del
sentido y drama de la revolución, en sus nervios más íntimos, para dar
una encarnación poderosa al trabajo humano supremo de transformar al
mundo. No sometidos a burocracia o secta alguna. No aceptar la
felicidad por etapas o en un solo país. Impulsemos la Poesía
Revolucionaria para organizarnos, que sea la organización, en lo
posible, expresión de avance poético también, contra nuestra situación
es francamente atrasada, poco inteligente y acaso miserable.
Poesía Revolucionaria que renacerá con la humanidad desde la noche de
la miseria y la barbarie, bajo el pico de una cigüeña con cabellos de
arco iris moradora de estrellas. Poesía Revolucionaria florecida en el
cielo que tomaremos por asalto con la dirección inflexible del corazón
lámpara que envuelve un pecho melodioso con las llamas de poesía que ya
ilumina la bóveda de la revolución aeronauta.
La
poesía revolucionaria florecerá ensimismada sobre las voces obreras
nuevas. Lo sabremos sin secretos, saldrá como un arco-iris, como un
tranvía, saldrá una selva haciendo el amor y del amor su flecha
catarata. Como una ruta hacia el horizonte de la revolución ahora
luciérnaga-volcán del futuro donde los astros crujirán las entrañas y
el cielo cruzará la garganta del poeta.
Esta
Poesía Revolucionaria desafiará al silencio incluso con blasfemias y
gritos hasta que caiga el rayo ansiado que nos llevará al otro lado de
lo consciente y lo inconsciente… como el fuego de una orquesta de
sirenas cuna de lenguas contra la barbarie de humanos infestados de
preceptos burgueses. Poesía revolucionaria para escuchar la elocuencia
de las estrellas y la oratoria del árbol, del alma y la luna almendra.
Poesía protesta en gritos oceánicos y araño al destino miserable que
nos han de los miserables verdaderos.
Poesía
Revolucionaria que hablará sobre la hora de vivir la libertad como
instinto contagioso de campanas desafiantes. A estas horas el sol
tantea el último rincón donde se incuba la poesía revolucionaria. Y
nace una selva mágica de embriones que suben su canto en mil barcos. Es
hora de despertar en todas partes nuestras certezas de pájaros ansiosos
de amanecer la vida y nada sea lo mismo. Poesía Revolucionaria para que
el paisaje se llene de locuras frescas y vaya y venga la humanidad de
la tierra al cielo, del cielo al mar, buscando las cosquillas de las
espigas. Poesía estado superior de las imágenes... realización
purificada y purificante...materialista y dialéctica.
La Poesía Revolucionaria deberá tener el mismo poder que los ojos de la
amada. Nos hará pensar en un comienzo del mundo nuevo entre poemas
revolucionarios como incendios cósmicos que se propagan e iluminan
consumaciones de lengua de corazones. Las llamas de la poesía
revolucionaria que se junta el poeta calientan su garganta con claros
de luna. Por cada poema revolucionario el cielo parpadeará aerolitos
testigo en todos los frentes donde se libre una lucha real contra la
ignorancia.
La poesía revolucionaria estallará
en luminarias mojada de mares no nacidos hay que trabajar sobre la
poesía con la poesía para la revolución en caliente, desde una
concepción de clase. Hay un espacio despoblado que es preciso poblar
con poesía revolucionaria, con semillas abiertas, juegos y aerolitos de
violín que nos traen el recuerdo del horizonte nuestro.
La imaginación al poder. El poder a la imaginación.
Impulsemos esa Poesía Revolucionaria que tiene un mirar de vértigos.
Alborada que borda certezas sobre el cielo que tomará por asalto y del
que todos tomaremos tinta sin nombre. Poesía lengua de obra y lucha que
hablaremos para siempre vertiginosos. Belleza convulsiva que abrirá
para siempre esta caja de mil fondos llamada humanidad. Deberíamos
re-inventar, con poesía revolucionaria y a partir de sus logros
máximos, las obras todas dadas hace siglos. La hora de la poesía
revolucionaria es también una hora de transformación de nuestras
necesidades en rompecabezas bastante más refinados. Los conjuntos
naturales de objetos y de fenómenos, tocados por la poesía
revolucionaria, ya no coinciden con nuestros pensamientos ordinarios.
Impulsemos la Poesía Revolucionaria porque es posible, para lo
inmediato y lo mediato. Para lo de hoy y lo de siempre. Por lo legal y
por lo legítimo. Por la esperanza y por la panza. Por la dignidad y por
la espontaneidad. Por el humor y por el amor. Por el salario y por el
ideario. El caso es que una buen día quizá cuando el cansancio y la
rabia nos antesalen a la noche, antes de caer dormidos, percibiremos
nítidamente articulada, hasta el punto de que resulte imposible cambiar
ni un solo elemento, la imagen de una revolución plena, no ajena al
sonido de nuestra voz, de cualquier voz, como una frase nueva que
llegará hasta nosotros sin llevar en sí el menor rastro de distancia y
que, según ciertas revelaciones de la conciencia, nos ocupara el resto
de la vida. Esa frase, la frase revolucionaria, parecerá, en un
insistente, casi atrevida como el cristal. Aparecerá como un lenguaje
nuevo de guerra poética, que no podrá entenderse más que hundiendo sus
raíces en el humus revolucionario de los obreros y los campesinos para
nacer como una planta nueva siempre. Grabemos rápidamente tal frase en
la memoria, y, cuando nos dispongamos a pasar a otro asunto, el
carácter orgánico de la frase retendrá nuestra atención. Y entonces
poblaremos su vientre con una militancia nueva que se prolongara en la
sangre a que responderemos sobre el surco de un arado de luz y ojos
enaltecidos.
En el examen de la historia no sólo
hay que saber, sino que hay que saber de una cierta manera poética.
Tiemblen farsantes, uno conoce muy bien sus estrategias. Estamos en pie
de guerra con nuestro cielo lleno de estrellas que esperan convertirse
en poesía revolucionaria, con salpicaduras de astro que sopla sobre el
pecho montañas a altura de los deseos. El entusiasmo intacto. Vivitos y
coleando. Nos daremos la vida, desde esta muerte que nos dan y contra
ella, si juntamos todas las frases revolucionarias, si las organizamos,
aquí y allá, para tomar el cielo por asalto, hoy cercado con balas.
Por una Corriente Internacional de la Comunicación Hacia el Socialismo
Ensayo
copyleft que puede ser reproducido libremente, se agradecerá respetar
su integridad, mencionar al autor e informar dónde será utilizado.
Fernando Buen Abad Domínguez
Es Doctor en Filosofía, Mexicano de nacimiento, es especialista en
Filosofía de la Imagen, Filosofía de la Comunicación y Crítica de la
Cultura. Posee experiencia en producción fílmica, televisiva,
radiofónica, y editorial. Desarrolló actividades de investigación y
docencia universitaria en México, Argentina, Chile, Venezuela y Estados
Unidos entre otros países. Es director del Instituto de Investigaciones
sobre la Imagen, miembro de la Asociación Mundial de Estudios
Semióticos, Miembro del Movimiento Internacional de Documentalistas,
Colaborador de la publicación digital Rebelión y otras revistas en
Internet. Ha sido jurado de diversos festivales cinematográficos
internacionales: el Festival Internacional Tres Continentes, el
Aljazeera International Festival, el Festival Internacional de Cine de
Mar del Plata, el Festival Internacional de Cine para la Infancia y la
Juventud y The New York University Film Festival, entre otros. Es
miembro de la Fundación Federico Engels e integrante de la Corriente
Marxista Internacional, miembro del Consejo Consultivo de TeleSur y
actualmente es Vicerrector de la Universidad Abierta de México.

Realemnte eso e sun panfleto. Esta bien si estuvieramos en los año, 50, 60 o 70. Vamos, la poesia no un manifiesto politico ni es para arengar la causa puramente socialista, la poesia como todo arte es imaginacion
y no la proclama de un socialista'marxista trasnochado
Esto lo decia Bolaño hasta en ¨Los detectives salvajes¨
Gracias por tu opinión... la poesía panfleto ha sido un arma ...
Marx aunque muerto sigue agitando polémicas, no está tan muerto entonces
y es cierto ha transcurrido ya muchos años, corrido mucha agua debajo de los puentes y se pueden re-pensar todo
por cierto la poesía no sólo es imaginación, sino también creación
Manuel Scorza (1928-1983) tiene un poema exacto para debates sobre que es panfleto yq ue es "arte"
EPÍSTOLA A LOS POETAS QUE VENDRAN
Tal vez mañana los poetas pregunten
por qué no celebramos la gracia de las muchachas;
quizá mañana los poetas pregunten
por qué nuestros poemas
eran largas avenidas por donde venía la ardiente cólera.
Yo respondo: por todas partes se oía llanto,
por todas partes nos cercaba un muro de olas negras.
Iba a ser la poesía
una solitaria columna de rocio?
Tenía que ser un relampago perpetuo.
Yo os digo:
mientras alguien padezca,
la rosa no podrá ser bella;
mientras alguien mire el pan con envidia,
el trigo no podra dormir;
mientras los mendigos lloren de frio en la noche,
mi corazón no sonreirá.
Matad la tristeza, poetas.
Matemos a la tristeza con un palo.
Hay cosas mas altas
que llorar el amor de tardes perdidas:
el rumor de un pueblo que despierta,
eso es mas bello que el rocío.
El metal resplandeciente de su cólera,
eso es mas bello que la luna.
Un hombre verdaderamente libre,
eso es mas bello que el diamante.
Porque el hombre ha despertado,
y el fuego ha huido de su carcel de ceniza
para quemar el mundo donde estuvo la tristeza.
(anque yo tengo otra version de la ultima estrofa)
Quizá el amigo se asustó por el tamaño de los caracteres y le parecio demasiado denso pra estos tiempos de posmodernismo y fast food. Se confunde, con grandes prejuicios, la poesía y la belleza con la temática, si es igual de válido un hermoso poema de watanabe sobre el lenguado como la belleza en un poema de maiakovski, por ejemplo. Claro que existen poemas mal hechos, pero estos pueden ser desde las dedicadas al amor como a las a un zapato.
En cuanto a lo trasnochado, bueno... estamos en épocas de oscurantismo, donde se absuelven genocidas, mueren 10 niños por minuto en guerras absurdas, las transnacionales son dueñas de medio mundo, hasta quieren privatizar el amazonas, ¿este es el mundo ideal , donde el marxismo es una mala palabra?
pd. no es casualidad que los que critican obras ajenas sin pudor, son los que no hacen ni una oda chapucera, mas alla de sexo,raza,color,religion o credo político.
Marx no estaba muerto
andaba de parranda.
:P
Panfletaria o no
es poesía igual.
Saludos Sr. Diaz.
Gracias por tu opinión... la poesía panfleto ha sido un arma ... \
Es un arma panfletaria nada mas que sirve para un momento y luego
no mas, no alcanza lo universal. GUERNICA de Picasso es una obra de arte que traspasa contextos y no fue una panfleto
Marx aunque muerto sigue agitando polémicas, no está tan muerto entonces
Si, solo Chavez cree en el, el bocazas Chavez !
y es cierto ha transcurrido ya muchos años, corrido mucha agua debajo de los puentes y se pueden re-pensar todo
por cierto la poesía no sólo es imaginación, sino también creación
No, la imaginacion es creacion y no esta sujeta a doctrinas, manifiestos politicos, o agendas sociologicas, para eso estan los lideres politicos y los sociologos.
belano
trovadorhp es otro trasnochado que cree que esta en los 60!
El poema alli citado es una ruina del pasado que ahora
ningun poeta joven escribiria asi,
otra vez, Ud . confunde propaganda politica, lo cual esta bien, pero
el arte en general, inlcuyendo la poeis,a no ha sido nunca eso.
Si Ud. quiere hablar de los ninnos que mueren de hambre, escriba una columna sociologica, o sea capaz de hacer una obra de imaginacion, que es creacion y que perdure esteticamente,
otra vez Guernica, estudiela bien, y vera que es una obra de arte
que recoge un contexto de represion fascista pero llevado eso
emn el arte con genio