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Jorge Amado:
"Escribir para mi es una cosa que forma parte, que está
dentro de mi"

por
Julia Galemire

"Ochenta
años vividos intensa, ardientemente, cara a la vida, en
plenitud. Mi creación novelesca deriva de la intimidad, de la
complicidad con el pueblo. Aprendí del pueblo y de la vida, soy
un escritor y no un literato. Realmente soy un obá, en la
lengua iorubá de Bahía, obá significa ministro, anciano,
sabio: sabio con la sabiduría del pueblo".

Así se confesaba
Jorge Amado, cuya muerte ha enlutado a la literatura de nuestro
tiempo, en una de las páginas iniciales de uno de sus últimos
libros, "Navegación de cabotaje", al que él, con la
gracia que le era peculiar, subtituló, "Apuntes para un
libro de memorias que jamás escribiré".

Y líneas más
abajo agregaba: "No nací para famoso ni para ilustre, no
me mido con tales medidas, nunca me sentí escritor importante,
gran hombre: sólo escritor y hombre", y completaba su
breve autoretrato... "donde quiero que yo esté no paso de
ser un simple brasileño que va por la calle, viviendo...".
Una perspectiva existencial que en algún modo, no reflejaba la
realidad, porque si hubo brasileños famosos e ilustres, Jorge
Amado fue uno de ellos.

Nacido en una
hacienda de cacao de Ferradas, un distrito de Itabúna,
municipio de Bahía, Amado realizó estudios de de manera normal
y sus primeros encuentros con la literatura lo fueron con los
escritores brasileños e ingleses y por supuesto, con los
portugueses.

Vinculado a
grupos de jóvenes intelectuales desde su adolescencia, en 1928
se unió a la llamada Academia de los Rebeldes, que había
levantado por la época, la bandera de un antimodernismo,
intento de sepultar el pasado pleno de una literatura vacía y
conservadora para entronizar en las letras contenidos de tipo
social, como el mismo lo recordó en el libro ya citado.

"No
conseguimos barrer de la literatura los movimientos del pasado,
no enterramos en el olvido a los autores que eran blanco de
nuestra virulencia: Coelho Neto, Alberto de Oliveira, y en
general todos los que habían precedido a la vanguardia", y
concluye su mención de aquella aventura intelectual y de fuerte
sentido nacionalista: "Fuimos más allá del insulto y de
la bofetada, nos sentíamos brasileños y bahianos, vivíamos en
intimidad con el pueblo, y con él construímos, jóvenes y
libérrimos en las calles de Bahía".

Años más tarde,
sin embargo, pese a ese antimodernismo que parece haber calado
muy hondo en el espíritu de Amado, su obra fue considerada como
parte integrante de las corrientes modernistas de la literatura
brasileña. En efecto, hace pocos años, al hacer un balance del
modernismo, puesto de relieve por primera vez, en la famosa
Semana de Arte Moderno, realizada en 1922-, se señaló entre
las figuras más conspicuas de la tendencia a Jorge Amado,
Graciliano Ramos, Dyonélio Machado, Clarice Lispector, Ronald
de Carvalho, Manuel Bandeira, Joao Cabral de Melo Neto y otros.

Algunos críticos
brasileños que han juzgado la obra de Amado han dicho que la
misma ha estado signada por tres etapas diferenciadas y que en
definitiva marcan tres etapas en el pensamiento del novelista.
La primera de ellas, puede situarse en los comienzos y reflejan
intensas preocupaciones de orden social y en ella, pueden
mencionarse "Capitanes de arena" y Mar muerto".
Recordemos que la primera de las dos novelas, "Capitanes de
arena", fue quemada en un acto que escapa a toda
racionalidad en una plaza pública por las autoridades de la
época.

En la segunda, se
situó en los problemas generados por la producción del cacao y
sus derivaciones económicas, la cual esta presente en
"Cacao", "San Jorge de Ilhéus" y
"Tierras del sin fin", novela ésta última en la que
el autor encuentró en el capitalismo un motivo para sus
inquietudes de futuro... Y hubo una tercera, la que está
señalada por la presencia de un acentuado lirismo, como se
puede percibir en "Gabriela clavo y canela",
"Doña Flor y sus dos maridos", "Teresa Batista
cansada de guerra" y "Tieta de Agreste", lista a
la que podría agregarse "Bahía de Todos los Santos",
una guía real de las calles y los misterios de Bahía.

La obra de Jorge
Amado no ha sido una obra de laboratorio; por el contrario ha
sido el testimonio de las vidas comunes y ha reflejado las
contradicciones tremendas de la época -siglo XX-, que le tocó
vivir, obra enmarcada dentro de una estructura argumental que se
desarrolló hacia distintos rumbos. Hubo en realidad, la novela
de ideas, en las que el autor pone en discusión algunos
conceptos sobre temas trascedentales, como ser el país
brasileño que tiene, a su juicio, una generación que no ha
tomado partido por un destino cierto y que por lo mismo marcha a
la deriva. Como ejemplo, podemos citar "El país del
carnaval".

La novela
proletaria, representada por "Jubiabá" y su
continuación, "Capitanes de arena", "Sudor"
y "Cacao". El relato épico, recordemos sus
biografías poetizadas sobre el poeta Castro Alves y sobre el
lider comunista Luiz Carlos Prestes.

Abordó asimismo
la novela de costumbres, en las que retrató de manera acertada
las características y los pintoresquimos de la sociedad bahiana
con sus particularidades, coloridos y misticismos. De esta forma
de concebir el mundo que lo rodeaba y que en ningún momento le
fue ajeno, "Gabriela clavo y canela", fue quizás, su
obra más representativa.

Militante del
Partido Comunista, esa militancia se reflejó en algunas de sus
creaciones, que toman a partir de 1934, el camino del
"realismo socialista", del cual Amado fue el más
auténtico representante en su país. Años después,
cambiarían sus pèrspectivas, sin dejar por ello, de ser el
defensor de los desposeídos, a los que siempre se sintió
ligado.

Desaparece con
él y en ello coinciden todos los juicios vertidos sobre su
obra, uno de los escritores más lúcidos y trascendentales de
nuestro tiempo, que al igual que el otro Jorge ilustre, no
alcanzó el Premio Nobel. Ello no interesa en el momento que
desaparece fisicamente y que su obra entra - no es una frase
común y de compromiso- en la inmortalidad literaria. Porque
como lo dijo el historiador Nelson Werneck Sodré, Jorge Amado
ha sido "el pionero en crear un público para la literatura
brasileña". Y por extensión, que nos acercó a los
lectores de habla hispana a la literatura brasileña.
LA
ONDA
®
DIGITAL

Jorge
Amado, periodista, novelista y escritor de memorias.
Nació en la Fazenda Auricídia,
dedicada a la recolección de cacao, en
Ferradas, Itabuna, Bahia, Brasil, el 10 de agosto
de 1912. Es hijo del Coronel Joâo Amado
de Faria y de Doña Eulália Leal
Amado. Al año de edad lo llevan a Ilhéus,
donde pasa la infancia y aprende sus primeras
letras. Cursa el secundario en el colegio Antonio
Vieira y en el Gimnasio Ipiranga, en Salvador
(ciudad que acostumbra a llamar Bahía),
donde vive, libre y mezclado con el pueblo,
sus años de adolescencia. Allí
toma conocimiento de la vida popular que iría
a marcar fundamentalmente su obra de novelista.
Hace los estudios universitarios en Río
de Janeiro, en la Facultad de Derecho, donde
se recibe de Bachiller en Ciencias Jurídicas
y Sociales (1935). Jamás ejerció
la abogacía.

A los 14 años, en Bahía, comienza
a trabajar en periódicos y a participar
de la vida literaria, siendo uno de los fundadores
de la "Academia de los Rebeldes", grupo
de jóvenes que, juntamente con los de "Arco
y Flecha" y "Samba", desempeña
un papel importante en la renovación de
las letras bahianas. Comandados por Pinheiro Viegas,
figuran en la "Academia de los Rebeldes",
además de Jorge Amado, los escritores Joâo
Cordeiro, Dias da Costa, Alves Ribeiro, Edison
Carneiro, Sosígenes Costa, Válter
da Silveira, Aidano do Couto Ferraz y Clóvis
Amorim.

Estaba casado con Zélia Gattai -autora
de Anarquistas, graças a Deus (1979), Um
chapéu para viagem (1982), Senhora dona
do baile (1984), Jardim de inverno (1988), Pipistrelo
das mil cores (1989) y O segredo da Rua 18 (1991)-
y tuvo dos hijos: Joâo Jorge, sociólogo
y autor de piezas de teatro infantil, y Paloma,
psicóloga, casada con el arquitecto Pedro
Costa. Es hermano del médico neuropediatra
Joelson Amado y del escritor James Amado.

En 1945, es electo diputado federal por el Estado
de San Pablo, teniendo participación de
la Asamblea Constituyente de 1946 (por el Partido
Comunista Brasileño) y de la primera Cámara
Federal para el Estado Nuevo, siendo responsable
de varias leyes que beneficiaron a la cultura.
Viaja por todo el mundo. Vive exiliado en la Argentina
y Uruguay (1941-42), en París (1948-50)
y en Praga (1951-52).

Escritor profesional, vive exclusivamente de los
derechos autorales de sus libros. Recibe en el
extranjero los siguientes premios: Premio Internacional
Lenin (Moscú, 1951); Premio de la Latinidad
(París, 1971); Premio del Instituto Ítalo-Latino-Americano
(Roma, 1976); Premio Risit d'Aur (Udine, Italia,
1984); Premio Moinho, (Italia, 1984); Premio Dimitrof
de Literatura (Sofía, Bulgaria, 1986);
Premio Pablo Neruda (Asociación de Escritores
Soviéticos, Moscú, 1989); Premio
Mundial Cino del Duca de la Fundación Simone
e Cino Del Duca (1990); y Premio Camôes
(1995). En el Brasil recibe una docena de premios
más, entre ellos: Premio Nacional de Novela
del Instituto Nacional del Libro (1959) y el Trofeo
Intelectual del Año (1970). Además
recibe una decena de títulos honoríficos
en Brasil y en el extranjero. Es miembro de la
Academia de Letras de la República Democrática
de Alemania, de la Academia de las Ciencias de
Lisboa, de la Academia Paulista de Letras y miembro
especial de la Academia de Letras de Bahía,
Obá do Axê do Opó Afonjá,
en Bahía, donde vive, rodeado del cariño
y la admiración de todas las clases sociales
e intelectuales.

Ejerce actividades periodísticas desde
joven, cuando ingresa como reportero en el Diario
de Bahía (1927-29), época en que
también escribe en la revista literaria
bahiana "A Luva". Después, en
San Pablo, actuando simpre en la prensa, es redactor
jefe de la revista carioca "Don Casmurro"
(1939), y colaborador, en el exilio en Argentina
(1941-42), en periódicos porteños
-Crítica, Sud y otros. Al retornar a su
patria, dirige la sección "Hora de
Guerra", en el periódico O Imparcial
(1943-44), en Salvador, y, mudándose a
San Pablo, dirige el diario Hoje (1945). Años
después, participa, en Rio, de la dirección
del semanario "Para Todos" (1956-58).

Debuta en la literatura en 1930, con la publicación,
por una editorial de Rio, de la novela Lenita,
escrita en colaboración con Dias da Costa
y Édison Carneiro. Publicó su primera
obra en 1931, cuando tenía sólo
19 años. Con Cacao, publicada en 1933,
su público comienza a aumentar, y actualmente
sus primeras ediciones en Brasil alcanzan las
120.000 ejemplares como tirada inicial. Ha publicado
unas 40 obras, solo y en colaboración,
entre las que destaca Tieta de Agreste, genial
epifonema literario cuyos inolvidables personajes
son manejados diestramente en un mosaico dinámico.
En Uniforme, Frac y Camisón de Dormir,
una de sus novelas más paradigmáticas,
Jorge Amado abandona el paisaje bahiano, que caracteriza
a casi todas sus obras, para ensanchar su horizonte
toponímico y su universo de creación,
tendencia que ahondará en su obra siguiente,
pero sin abandonar los referentes de su país,
tanto a nivel social como simbólico. Todos
sus libros, que a lo largo de 36 años (de
1941 a 1977) fueron editados por la Livraria Martins
Editora, de San Pablo, integraron la colección
"Obras Ilustradas de Jorge Amado". Actualmente,
las obras de Jorge Amado son editadas por la Distribuidora
Record, de Rio. Publicados en 52 países,
sus libros fueron traducidos a 48 idiomas y dialectos,
también en Braille. Autor comprometido
con lo social, Amado refleja además en
sus obras la situación política
de su país.

Tiene libros adaptados para el cine, teatro, radio,
televisión, incluyendo cómics, no
sólo en Brasil, sino también en
Portugal, Francia, Argentina, Suecia, Alemania,
Polonia, Checoslovaquia, Italia y los Estados
Unidos.

Jorge Amado murio en Salvador, el día 6
de Agosto de 2001. Fue cremado, y sus cenizas
fueron enterrados en el jardín de su residencia,
en la Rua Alagoinhas, el 10 de agosto, día
en que cumpliria 89 años.

Novelas

O pais do carnaval.
1931

Cacau. 1933

Suor. 1934

Juabiabá. 1935

Mar morto. 1936

Capitâes de areia. 1937

Terras do sem fim. 1943

Sâo Jorge dos Ilhéus. 1944

Seara vermelha. 1946

Os subterrâneos da liberdade. 1954

Gabriela, cravo e canela. 1958

A morte e a morte de Quincas Berro d'Agua. 1958

Os velhos marineros ou o Capitâo de longo
curso. 1961

Os pastores da noite. 1964

Dona Flor e seus dois maridos. 1966

Tenda dos milagres. 1969

Teresa Batista, cansada de guerra. 1972

Tieta do Agreste. 1977

Farda, fardâo, camisola de dormir. 1979

Tocaia grande. 1984

O sumiço da Santa. 1988

A descoberta da América pelos Turcos. 1992

POESIA

A estrada do mar. 1938

MEMORIAS

O menino grapiúna. 1982

Navegaçâo de cabotagem. 1992

BIOGRAFIA

ABC do Castro Alves. 1941

O cavaleiro da esperança. 1942

LITERATURA INFANTIL

A bola e a goleiro. 1984

GUIA

Bahia de Todos os Santos. 1945

CUENTO

Do recente milagre dos pássaros. 1979

RELATO DE VIAJES

O mundo da paz. 1951

TEATRO

O amor do soldado. 1947

HISTORIETA

O gato malhado e a andorinha Sinhá. 1976


En 1973 vio la luz la primera edición de "Capitanes de la
Arena", un vívido relato de la vida de los niños callejeros
abandonados en El Salvador, cuya plaza pública sería testigo de
cómo esta primera edición fue confiscada y quemada por el Estado
Novo. Su difusión se aplazaría hasta 1944 en una segunda edición
que daría la vuelta al mundo. Las razones de esta violenta demostración
de censura radican en la esencia misma de la novela: una rotunda
denuncia contra los gravísimos problemas sociales de Brasil que
las elites culturales de su país solían obviar. Jorge Amado (1919-2001),
autor de "Capitanes de la Arena" es, sin duda, uno de
los padres de las letras brasileñas, autor de novelas tan
famosas como "Gabriela, clavo y canela" y "Los
viejos marineros".