por: Victoriano Vicario

REGRESO

Penetré la noche,
olvidada, descorrí el rostro de la ausencia

tras años ateridos de
luciérnagas corriendo enardecidas

por pentagramas de música
silbada entre quebradas

volví a la antañosa
aldea

estabas como siempre

tal vez más cansada

pero la sonrisa nunca borrada

limpia como agua pura

volvimos a vivir madrugadas
que perdimos

halladas en el mismo sitio

proseguimos lo ya trazado

sin volver a mirar atrás

SIEMPRE ESTUVE

Con hambre acaricie la arena
estos años amarillos por óxido

de sol

las cuerdas del odio
golpearon las paredes tantas veces

hasta romper las vigas de las
sombras que se formaban en las dunas

allí donde acariciamos
en la piel los pétalos del amor

las palabras taladraron
presagios como duro cuchillo

abriendo el alma

hoy, al verte dormida

supe que estuve desaparecido
por un soplo

VUELO DE TREN Y
PÁJAROS

Esa necesidad de querer
volar como los pájaros

salirse

aunque pasaran siglos

la paciencia es
incansable

se va cerrando la maleta
de la vida

alza una copa

la vida alrededor de una
plaza soleada como

cada latido de ese
corazón

todo es un jugarse el
todo

diariamente

el alcohol va y viene
desde la sangre a la cabeza

como tren expreso

el cuadrante del reloj
marca los momentos

un abrazo

el diario en el bolsillo
del abrigo

la despedida final

a lo lejos no te veo ya

Hemos vuelto de nuevo
a caminar

por ese parque

curva las espaldas