¿Que hace que ciertas formas de arte, de cultura, de creación, pervivan? Pues, muchos factores. Algunos artificiales, como el mercantilismo o el mercadishing de cualquier clase, abierto o encubierto, o necesidades mas ocultas o hasta ilegales, reñidas con toda ética, como la pornografia infantil, por ejemplo. ¿Pero que hace que otras a las cuales les asignamos un profundo sentido no sean tan masivas, ni tan difundidas, ni tan alentadas? Pues porque son mas inmanejables, mas impredecibles, en las que menos se confia. Las anteriores son, pues, todo lo contrario: el mercadishing es toda una ciencia que se inicia y acaba a través de factores controlados y controlables, lo mismo que la pornografia infantil o el comercio de la pasta base o la cocaina; si no estuvieran prohibidos no seria negocio. Una vez un amigo me dijo "para que la gente lea, habria que prohibir todos los libros", da para pensar.
¿Pero de que se trata esto del profundo sentido del que hablábamos antes? Cortázar decia de la literatura, por ejemplo, que esta era una fuerza social, y que mientras mas literaria era, mas social se volvía. Y tenia razón en este sentido. Hace poco, en la última Feria del Libro de Santiago le preguntaron a Ernesto Cardenal sobre su rol de Sacerdote y Poeta, y el decía que no tenia la menor intención de pontificar nada, ni como poeta ni como sacerdote, y que su fe en Dios residia o se expresaba en el respeto al sentido común de la gente, a la confianza en la propia conciencia de la gente y quizá en esa idea, está la clave de lo que nos ocupa: el arte, la creación, la literatura, en fin, tiene su sentido profundo en que si te cambia, ya no puedes volver a ser o pensar lo que antes eras o pensabas, y esa es la diferencia con la cultura del mercadishing pues este es, de alguna forma, reversible. En el puedes pasar de la inteligencia a la estupidez, tan rápido como de un producto a otro, sin embargo, con el verdadero arte, si este te toca verdaderamente, siempre te hará un poco mejor que antes, aunque sigamos siendo idiotas o simples sinverguenzas. Y eso, ahi está esa fuerza social.
Otra diferencia es que la cultura del mercadishing es tan maleable y cambiante porque no busca penetrar en tu alma sino regocijarse apenas en tus sentidos. Por ello es que el verdadero arte es mas complejo, mas lento, menos parafernálico, porque penetrar en el alma de cualquier ser humano es lento, imperceptible, minucioso...y lo que cambia, lo cambia para siempre: eso es el terror del estabishment. Y aunque Bolaños aconsejó alguna vez que leer no era tan bueno para la gente -que Hitler leyó mucho y no fué un gran ejemplo que digamos- creo que el sentido de sus palabras quiere decir que no se trata solo del instrumento -la lectura, la música, etc.- sino de toda una costumbre de arte, una forma de vivir el arte que se nos impide una y otra vez, por la carga revulsiva que esto trae, porque si asi fuera, entonces comenzariamos a dejar de ser lo que somos -peligrosa cosa- para ser definitivamente otra cosa mejor, que nadie -creo- puede preveer. Eso es para mi el verdadero arte, la verdadera creación. Entonces, cuando escribo, escribo para que alguno al menos, que lea algun poema mio, pueda ser una persona un poco mejor que antes, sino, toda mi poesía no tendría ningún sentido. Como decia Roberto Santoro, ese desconocido y gran poeta argentino: "la ética, estetica est".
Noviembre 2007

Jorge Alberto Collao

http://rvc-4.blogspot.com/