por José Antonio Bajo Rodríguez (licenciado en Historia)

Extractos de la presentación:

¿Lo de El Jueves?

¡Una mariconada!

Si quieres algo realmente fuerte, hay

que ir más atrás: al siglo XIX.

Bécquer y su hermano dedicaron un

libro a la tatarabuela de Juan Carlos I

que se titula "Los Borbones en pelota"

y que se conserva en el Instituto

Cervantes.

A continuación unas "perlas"

¡Hay que cerrar el Instituto Cervantes!

Si entonces no prohibieron el libro y le

cortaron las manos a los hermanos

Bécquer, hay que hacerlo ahora.

¿Sabías que Gustavo Adolfo Bécquer y su

hermano Valeriano publicaron un libro

pornográfico titulado “Los Borbones en

pelota” sobre la tatarabuela de Juan

Carlos I?

inSurGente (Jesús Prieto).-

Se trata de un libro de ilustraciones firmadas

con el seudónimo SEMEN (abreviado, SEM),

que reproduce las acuarelas pornográficosatíricas

con guiones del poeta Gustavo

Adolfo Bécquer y dibujos de su hermano

Valeriano Bécquer.

Datan de de 1868-1869, los últimos tiempos

de la corte de Isabel II y los primeros meses

de la revolución de 1868. En el que se puede

contemplar a la tatarabuela del actual

monarca en pelotas y practicando el sexo con

todo bicho viviente, en el sentido literal del

término, políticos de la época incluidos.

Claro que el fiscal Conde-Pumpido y el juez

Del Olmo aún no habían nacido.

"Y aquel pacientísimo cordero

callaba y sostenía el candelero."

"Sentada está en su poltrona

con chulo, cetro y corona."

"El rey consorte,

primer pajillero de la Corte."

Hace referencia a Francisco de Asís, esposo de Isabel II y

reconocido homosexual al que el ingenio popular le dedicó esta

otra coplilla:

"Paco Natillas

es de casta flora

y mea en cuclillas

como las señoras.")

"No seas lividinosa

y tapa, tapa la cosa."

"Carlos Marfori, de pie y con una copa de vino en la

mano, observa a Isabel II sentada y con una pierna

sobre uno de los brazos del sillón. Sor Patrocinio, en la

mesa, está siendo requerida por González Bravo, a

quien reclama Francisco de Asís. El padre Claret

sodomiza al rey y una pareja de perritos emulan a sus

amos formando parte de la fiesta."

"Por probar de todo...

de tirarse a un pollino

encontró modo."

"Carlos Marfori de pie atendido por Isabel II,

quien a su vez recibe las gracias de su

confesor. Otra escena representa a sor

Patrocinio que está siendo masturbada por Luis

González Bravo, primer ministro."

"Real taller de construcción de príncipes. Se

admiten operarios.“

(Hace referencia a la imposibilidad de que el rey Paco

Natillas se acostase con la reina Isabel II, dada su

condición homosexual.)

¡Carlos, Carlos, yo lo espero

de tu hidalgo corazón,

mételo sin dilación

que ya por joder me muero!

A ver cómo explican el fiscal Conde-

Pumpido y el juez Del Olmo que hayamos

encontrado este simpático y lúcido libro en

el Catálogo del Instituto Cervantes de

Nueva York.

¿Quién se hubiese imaginado que los hermanos

Bécquer hiciesen esta obra? Valeriano, (1833-1870)

un excelente pintor, y Gustavo Adolfo, (1836-1870)

figura imprescindible de la literatura universal, entre

1868 y 1869 se les ocurrió plasmar en una serie de

acuarelas la tensión de esos años y la incompetencia

de ciertos personajes de la política y la corte

española, muy dados a cortejos galantes y la buena

vida. La obra en total la componen 89 acuarelas de

Valeriano, y se piensa que en algunas, su autor fue

Gustavo Adolfo, debido a ciertas diferencias

estilísticas. La obra se divide en cuatro capítulos,

donde Robert Pageard, Lee Fontanella y María

Dolores Cabra Loredo, realizan respectivamente un

análisis tanto de la vida de los hermanos Bécquer, la

firma de SEM, y el conjunto de acuarelas. Mientras

que Pageard estudia el trasfondo ideológico de los

dos hermanos en las láminas, Fontanella y Cabra

Loredo se centran más en estudios biográficos y la

representación de cada uno de los 89 dibujos. En

una primera ojeada, apreciamos multitud de

personajes, pero si nos fijamos bien, siempre son los

mismos, pero muy caricaturizados.

En muchos casos existe una notable confusión temática

y aún no se sabe a quiénes representan muchas de

estas láminas. En ningún caso aparece la firma de los

Bécquer, sino un seudónimo: SEM, aunque también con

menos frecuencia aparece la firma de V.SEM, V.SEMEN

o SEMEN. En un diario de la época, el Gil Blas,

(Periódico Político-Satírico) donde colaboraban los dos

hermanos, firmaban como SEM. En su mayoría son

representaciones de la lujuriosa vida palaciega de la

reina Isabel II con su amante Carlos Marfori, y diversos

personajes de la Corte.

El resto de las acuarelas pone en evidencia sucesos de

esos años, como el asesinato del Gobernador Civil de

Burgos en la Catedral, tras un decreto que incautaba

muchos bienes a la Iglesia (aunque su muerte fue

misteriosa, en los dibujos retratan a los clérigos como

autores), la censura de algunos periódicos como La

Iberia, El Pueblo, Gil Blas y El Imparcial.

También en muchas ocasiones utilizan frases de

poemas conocidos u óleos, como “Venus recreándose

en la música” de Tiziano (donde Venus es Isabel II y el

músico Carlos Marfori), versos de Don Juan Tenorio,

Espronceda...

En definitiva, una España con sus diputados de cartón y

una revolución inminente, la Gloriosa.

Veamos a continuación a los personajes

que protagonizan la obra:

ISABEL II:

Es la figura principal. Conocida como la de los

Tristes Destinos nació el 10 de octubre de 1830 en

Madrid, hija del rey Fernando VII y de su cuarta

esposa, María Cristina de Borbón. Llegó al trono con

polémica, al suprimir su padre la Ley Sálica en su

lecho de muerte, e impedir que accediera al trono su

hermano Carlos. Se recuerda a Isabel como una

persona llana y de costumbres campechanas, y no

reinaría hasta los 13 años, al declararse mayor de

edad, tras dos regencias, la de su madre María

Cristina y la del General Espartero. A partir de ahí,

ocuparía el trono hasta 1868. Lo que nos interesa

sin embargo, es saber que a la edad de 16 años se

casó con su primo Francisco de Asís, contra su

voluntad, aunque tuvo un anterior pretendiente,

elegido por su madre María Cristina, el Conde de

Montemolín, pero lo rechazó pues según un retrato

suyo, parecía sufrir de estrabismo. No hace falta

deducir el poco amor que la reina tenía por su

marido, aunque tuvo nueve hijos, muchos de los

cuales murieron al nacer. Su representación más

frecuente es junto a Carlos Marfori, aunque no

menos son sus escenas con González Bravo, el

padre Claret... e incluso un pollino.

FRANCISCO DE ASÍS:

Monarca consorte, fue el principal valedor del padre

Claret (o Clarete) y sor Patrocinio. Es un personaje al

que se reconoce enseguida en las acuarelas, pues

ostenta en la mayoría de las láminas suculentas

cornamentas, bien de ciervo, bien a modo de ramas

de árbol, esta última mucho más llamativa. Aparece

siempre en actitud frustrada, en segundo plano, como

queriendo unirse a la fiesta y no poder. En una

ocasión incluso se le caricaturiza cortándose su

miembro con un cuchillo, totalmente humillado. Sólo

aparece en posturas más placenteras cuando está

acompañado de alguna novicia.

CARLOS MARFORI:

Era el favorito de la reina. Fue el intendente de

palacio y gobernador de Madrid, y durante un tiempo

fue con anterioridad Ministro de Ultramar Comenzó

trabajando como panadero antes de entrar en la

política. Fue un hombre bastante “chaquetero”, pues

era partidario de Carlistas e Isabelinos según le

convenía. Esto puede verse en algunas láminas

donde yace junto a la infanta Margarita, que según

decían era más carlista que el propio Don Carlos,

pero sin duda, sus apariciones con la reina son el

tema dominante.

PADRE CLARET Y SOR PATROCINIO:

Como bien comentamos, su principal valedor fue el

propio rey, y los rumores de ciertos favores especiales

a éste fueron muy frecuentes. Se les caricaturiza con

rostros diabólicos, y en poses que nada tienen que

envidiar a las de los demás personajes.

LUIS GONZÁLEZ BRAVO:

Primer ministro del Gobierno de España en 1868, tras

la muerte de Narváez. Su mandato duró tan sólo 5

meses y se le representa en muchos casos

sodomizando y sodomizado. También es muy

frecuente verle portando los sacos de dinero de las

arcas españolas que se llevó al huir a Francia.

Irónicamente, fue como un mecenas para los

Bécquer, ya que fue él mismo quien les guió

profesionalmente y en muchos casos

económicamente, y sin embargo el trato que recibió a

cambio fue el que vemos representado en la obra.

También vemos personajes menos relevantes, como

la Infanta Isabel, el rey Napoleón III de Francia, Carlos

VII y Margarita de Parma, Novicias, el joven Alfonso

XII etc.

Pero si hay un modo de comprender la enrevesada

vida política española de la segunda mitad del siglo

XIX, y de paso, pasar un rato divertido, Los Borbones

en Pelota es una obra que no tiene desperdicio

ninguno.