que lo arrinconaron entre la vida y la muerte, finalmente este mediodía
falleció el escritor y periodista argentino Víctor Sueiro. El deceso se produjo en el Sanatorio Otamendi de la ciudad de Buenos Aires, cuando era sometido a una intervención quirúrgica por una afección intestinal.
Las dificultades cardíacas que sufría el escritor lo habían obligado a someterse a once angioplastías y quince cateterismos. En 1990, cuando sufrió un paro cardíaco, Sueiro aseguró haber visto “una luz al final de un túnel”, una experiencia que lo marcó y lo llevó a escribir varios libros relacionados con la fe y el misticismo.
En julio de este año, tras tener fuertes dolores en
el pecho, el periodista tuvo que ser operado de urgencia. En esa
ocasión, se le practicó la que sería la última angioplastía de su vida y se le colocó un stent, la operación lo convirtió en un paciente récord a nivel panamericano.
Libros de su autoría como “Más allá de la vida y la gran esperanza” (que tuvo una continuación), “Poderes”, “Curas sanadores y otros asombros”, “El ángel, un amigo del alma”, “Año 2000, las profecías” e “Historias asombrosas” fueron verdaderos éxitos de venta. En el año 2003, tras una extensa trayectoria en radio y TV. Sueiro retornó a la pantalla chica con “Misterios y milagros”, un programa que gozó de una gran audiencia y que mantuvo dos temporadas en el aire.
Su carrera periodística se inició a los 17 años de edad, en el diario “El mundo”. La fama le llegaría a partir de la década del ’60, cuando comenzó a realizar entrevistas para la revista “Gente”. Luego fue autor de la columna “Crónicas locas” en la revista “Conocer y Saber”
y también escribió adaptaciones de teatro, libros cinematográficos,
historietas, guiones audiovisuales y poemas que fueron editados en
discos. Víctor Sueiro
supo enfrentar a la muerte en numerosas oportunidades, dándole una dura
batalla y aferrándose a la vida. Sin embargo hoy, a los 64 años de edad, su cuerpo dijo basta. Su legado de textos esperanzadores acompañará por siempre a sus admiradores.
La figura de Jorge Luis Borges continúa despertando pasiones. A días de haberse estrenado un documental inédito donde interpreta a uno de sus personajes, el escritor argentino fallecido en 1986 es nuevamente noticia. Su último biógrafo, el historiador inglés Edwin Williamson, afirma que Borges “no fue un hombre feliz, salvo en los últimos años de su vida”, luego de conocer a María Kodama. Las declaraciones de Williamson generaron la respuesta de Roberto Alifano, quien fuera secretario del autor: “De la señorita Kodama, que basa su fama en ser la heredera testamentaria, Borges nunca estuvo enamorado”.
Tras dedicar nueve años de su vida el estudio de Borges, Williamson (catedrático en la Universidad de Oxford y miembro del Exeter College de Inglaterra) ha concluido que el autor de “El aleph” no fue feliz. Para el historiador, el escritor argentino nunca pudo encontrar su propio destino. Williamson además analiza en su libro la conflictiva relación de Borges con las mujeres. “Sufrió
mucho por amor. Amaba mucho a las mujeres, pero no sabía cómo
tratarlas. Se intentó suicidar como mínimo en dos ocasiones”, asegura. Luego de la muerte de su madre (a los 99 años de edad), Borges encontró refugio en los brazos de su asistente María Kodama. Allí fue el único momento que, según Williamson, Borges fue feliz.
El escritor argentino y ex secretario privado del Premio Cervantes 1979, Roberto Alifano, no piensa lo mismo. “Creo que debe documentarse más”, refiere sobre el historiador inglés. Según Alifano, Williamson comete errores imperdonables para un biógrafo, como confundir a Aidé Lange (de quien Borges estuvo enamorado) con su hermana Norah.
Alifano tampoco concuerda con la acusación sobre Leonor Acevedo, la madre de Borges, señalada como la culpable de los problemas del escritor para relacionarse. “Responsabilizar a doña Leonor por los fracasos sentimentales de Borges es una barbaridad”, sentenció.
Quien se lleva la peor parte es María Kodama. Alifano la acusa de trabajar de “viuda” y señala que nunca convivió con Borges: el acercamiento entre ambos se produjo tras la muerte de Acevedo, pero no por amor, sino por el deseo de Borges de viajar acompañado.
“Borges. Una Vida”, la obra de Williamson, es una biografía de seiscientas páginas editada por Seix Barral. El libro cosechó elogios de autores como Mario Vargas Llosa y Harold Bloom.

Estimado amigo: lo dejò escrito: uno de mis defectos es el de no haber
sido feliz, son tantos los libros dedicados a su obra, que
superan las 900 pàginas de su obra completa, es mi
libro de cabecera, junto con la biblia, "el muerto", "la
muerte y la brùjula" "la intrusa", nunca desapareceràn de
la buena literatura, màs allà de las desdichas que todos
enemos, acaba de salir su ùltimo libro sobre los Argenti-
nos del finado Vìctor, un abrazo, atte.-
Pues sí que se equivoca. El gran amor de Borges parece ser que fue Norah Lange, la esposa de Oliverio Girondo (a quien he rendido un modesto homenaje en mi blog); sin embargo ella nunca le correspondió, ya que en realidad solo le gustaba codearse con intelectuales como Borges en una época en que se dudaba del talento femenino.
Yo no conocí a Borges, pero como mujer puedo decir que la impresión que me ha dado siempre es la de un hombre demasiado mental, raudamente racional, un perito de la imaginación verbal y un verdadro parapléjico del galanteo. El pobre no caía simpático ni a hombres ni a mujeres. Hoy en día, le tacharían de friki. Y quién sabe, sino también, de misógino.
Un saludo
Hipatìa: Marìa KODAMA viuda de J.L.B. puede contarte con lujo de detalles
sobre su personalidad, en cuanto a su obra literaria, no tiene parangòn,
es mi humilde opiñòn, atte, FELIZ AÑO 2.008 !