Allí está el baúl, silencioso
De madera roja y olorosa
Nacido de un ciprés
Tan antiguo como yo
No tiene sólo un
Propósito estético
Sino la preservación
De mis riquezas
No hay monedas en él
Ni oro, ni gemas
Sino emociones añejas
El erario trasnochado del alma
y tantas risas pretéritas
Un barquito en una nuez
Mi destartalada muñeca
Mi cuaderno de apresto
Mis primeras rabietas
La sonrisa de mis hijos
La ternura de mi vieja
Unas cartas amarillas
Y un ramito de violetas
Recibido alguna vez.
Luisa García H.

Me ha sorprendido ver este texto escrito hace ya muchísimo tiempo; fue uno de los primeros trabajos que me correspondió realizar como participante del Taller Literario Isla Negra en la S.E.Ch.
Gracias por traerlo a mi memoria... y más aún, estaba desaparecido de mis archivos en el computador, así que más agradecimientos.
Luisa