Sin dudas una de las figuras más relevantes de los doscientos años de Chile independiente es: SALVADOR ALLENDE, recordamos aquella mañana en que aviones de guerra bombardearon la casa de los Presidentes símbolo de la democracia chilena.

Se instaura el despotismo, la tortura, persecución y asesinatos. Dirigidos por el General Augusto José Ramón Pinochet Ugarte y una cohorte de buhoneros sangrientos.

Sin embargo, las convicciones de Allende sobre la sociedad y sobre Chile, en la perspectiva del tiempo, aparecen distantes de las políticas de quienes lo acompañaron durante su Gobierno.

Este 11 de septiembre para los que gobiernan es sólo una celebración anodina.

En la actualidad, si bien hay una valoración popular importante, las organizaciones políticas que conformaron la Unidad Popular están lejos de esas concepciones que las llevaron al poder.

Todo es más bien un acto simbólico de una figura importante de toda esa trayectoria histórica y que ha sido reivindicada en el tiempo crecientemente y lo suficiente como para que tenga una poderosa imagen. Pero más allá de eso, efectivamente no hay mayor vínculo por más que se pretenda, una especie de conexión al menos en el trasfondo, en la cosa más espiritual, lo que evidentemente no es así.

Tanto la presidenta como Gobierno de Salvador Allende, el cual permitió avances sustantivos y que en la actualidad todavía tienen repercusión. su partido, el socialista, se encuentran muy distantes de lo que es el legado de Salvador Allende.

Gobierno de Salvador Allende, el cual permitió avances sustantivos y que en la actualidad todavía tienen repercusión. Debe ser intensamente investigado en profundidad, lejos de la vocinglería sin contenido y vacía a quienes realmente le corresponde hacerlo.

Uno de los mejores ejemplos tiene que ver con la billetera Abultada que luce la hacienda de Chile, gracias a los altos réditos que ha obtenido el Estado por la venta de cobre a alto precio, un cobre que fue nacionalizado por Allende y que se ha transformado en la “riqueza del país”. Cobre que en gran medida debe recuperarse o re-nacionalizarse todo aquello que está en manos extranjeras.

Para el Decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile y premio nacional de historia 2004, Jorge Hidalgo, fue la nacionalización del cobre o el desarrollo de un proyecto educacional desde el Estado el que permitió tener importantes logros durante el gobierno de Allende, lo cual genera gran simpatía, aún 35 años después del fin de su administración.

Hidalgo afirmó eso sí que, a pesar de la urgencia por recuperar aquellos logros que fueron conculcados, el proyecto de Allende sería difícil de aplicar en la actualidad.

“Hay otros problemas, que es si era viable una sociedad hoy día, con todas las teorías neoliberales y con el énfasis que se ha puesto en la privatización de los recursos, si era viable económicamente una postura como esa. Y ahí hay una discusión que podría ser más técnica, pero igual nos llega a los sectores que dan una mirada más plausible a la visión del gobierno de la Unidad Popular”, expresó.

El Decano de la Facultad de Filosofía afirma que lo importante en estas conmemoraciones es valorar el sentido de país que quiso dar Allende a Chile con su gobierno, que abría una perspectiva de cambio y transformación democrática del país, el cual tenía como norte el beneficio de todos los chilenos y en especial de los sectores marginados.